Archivo de la etiqueta: Universidad

Sacrificios

Cuenta la biblia (Génesis 22 1-19) que dios habló a Abraham y le ordenó que ofreciese en sacrificio a su único hijo, Isaac. El viejo Abraham no lo dudó y, acompañado de su vástago, emprendió camino hacia donde dios le había indicado que se debía producir el holocausto. Cuando se acercaban al lugar, y en vista de que no portaban objeto de sacrificio alguno, Isaac preguntó a su padre dónde estaba el cordero que iban a donar al todopoderoso. Abraham contestó: «dios proveerá de cordero para el holocausto».

Algo parecido responden desde el gobierno cuando alguien cuestiona el sentido de la liturgia recortadora: «hay que transmitir confianza a los mercados». Y mientras los omnipotentes mercados se deciden a confiar o no confiar en nuestra economía, el gobierno continúa caminando resuelto a cumplir con las ofrendas que se le demandan desde las alturas.

Dos de los últimos sacrificios han afectado ámbitos que condicionan el devenir futuro de nuestro país: la inversión en Investigación + Desarrollo + innovación (I+D+i) y la Universidad Pública.

En cuanto a la primera, el gobierno ha reducido la partida presupuestaria destinada a I+D+i en un 25% con respecto a 2011. Se trata de un recorte muy superior al auguraban las peores previsiones que estimaban un contracción de la inversión del 9%, y supone el tercer año consecutivo de mermas. Pese a las reivindicaciones de diversos colectivos científicos que pedían una tregua en los recortes, el gobierno no ha cedido y ha situado la inversión en I+D+i por debajo de los niveles de 2005.

Al contrario de lo que pueda parecer, esta no es una cuestión menor. La inversión en I+D+i es un factor determinante para el cambio de modelo productivo al que inevitablemente se ha de enfrentar la economía española. No podemos construir nuestro futuro con los escombros que dejado la explosión de la burbuja inmobiliaria, sino con nuevas ideas, saberes y avances científico-tecnológicos que contribuyan a desarrollar un tejido económico diverso y sostenible fundamentado en la innovación.

Por lo que respecta a la Universidad Pública, se ha anunciado un incremento de hasta el 66% en el precio de la primera matrícula que paga cada alumno de grado. Para justificar esta medida el Ministro de Educación, Cultura y deporte, José Ignacio Wert, se ha escudado en una necesaria «aproximación de los precios públicos de los servicios académicos de las universidades al coste efectivo de los mismos». Según el propio Wert, el precio de la matrícula de un curso de grado cubre de media un 14,8% del total del coste efectivo. Al ministro este porcentaje le sabe a poco, así que ha fijado al alza unos umbrales de referencia a los que se deberán ajustar los nuevos valores económicos de los créditos. De esta manera, el precio que pague cada estudiante a partir de ahora por la primera matrícula cubrirá entre un 15% y un 25% del total del coste del servicio. El porcentaje a pagar por el alumno aumentará progresivamente en la segunda (30%-40%), en la tercera (65%-75%) y en cuarta matrícula (90%-100%). Estos umbrales también se aplicarán a los másteres habilitantes para el ejercicio de una profesión.

Pero para el resto de másteres, la primera matrícula será todavía más cara, ya que costeará entre el 40% y el 50% del precio total, mientras que a partir de la segunda las tasas se moverán en una horquilla de entre el 65% y el 100%.

Con esta subida de las tasas la factura universitaria se saldará con menos dinero público y con más dinero privado del alumno. Esta circunstancia implica el levantamiento de una nueva barrera económica para el acceso a la universidad de quienes cuentan con menos recursos. Por otro lado, el aumento de los precios supondrá un duro varapalo para quienes, como consecuencia de compatibilizar estudio y trabajo, no consigan los objetivos académicos a la primera y tengan que matricularse repetidas veces de alguna asignatura para superarla. Además, con el incremento de las tasas, los precios de matriculación de las universidades públicas se aproximan a los de las privadas y entran en competencia con ellas. Es así como, de forma indirecta, la subida del coste para el alumno propuesta por el Gobierno abre nuevas posibilidades de negocio para la universidad privada.

La fe ciega del Gobierno en que los mercados compensarán su voluntarismo sacrificial es comparable a la de Abraham ante dios. No obstante, el final del relato bíblico revela un elemento diferencial con la realidad actual. Cuando Abraham blandió el cuchillo para matar a su hijo, dios se apiadó de él, se dio por satisfecho con la lealtad demostrada por Abraham y perdonó la muerte de Isaac. En cambio los mercados, poco tienen de misericordiosos. Son, más bien, como un perro hambriento y sin hartura: cuantos más sacrificios se le ofrecen, más apetito tiene…

Si el Gobierno sigue plegándose a los designios de los mercados y sin atender a objeciones, acabará por sacrificar definitivamente el futuro del país. Pero aquí no hay dios que nos salve. Sólo nosotros podemos. Juntos. En la calle.

26M: lección a los Mossos d’Esquadra y al Govern

cangrejo_noaboloniaEl pasado jueves 26 de marzo, poco más de una semana después del miércoles negro, la Coordinadora d’Assablees d’Estudiants (CAE) y el Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (SEPC) convocaron una huelga de universidades en protesta por la represión policial contra el movimiento estudiantil en Barcelona. La jornada de movilización culminó con una manifestación vespertina abierta a la participación de los movimientos sociales y a la población civil barcelonesa.

Aunque la huelga tuvo un seguimiento desigual en las distintas universidades y facultades del área metropolitana, la multitudinaria asistencia a la manifestación (entre 10000 y 20000 personas) sirvió para resarcir al movimiento estudiantil y para poner en evidencia a los tribunos mediáticos y políticos que seguían tachándolo de minoritario y marginal.

La manifestación fue impecable. En contra de lo que predecían agoreros como el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, no hubo disturbios ni en Ramblas ni en Plaça Catalunya, ni en Plaça Sant Jaume. Y todo gracias a una organización cuidada al detalle por parte de los organizadores: se prohibieron las banderas, las capuchas y los pasamontañas y se hizo un llamamiento a la movilización pacífica, libro en mano. Además se estudió un recorrido alternativo al previsible para evitar encuentros indeseables con la policía.

Después de que el Ayuntamiento vallase el acceso a las Ramblas y los Mossos d’Esquadra desplegasen a todo un ejército de antidisturbios en el centro de la ciudad (según se dice, tal era la paranoia de los Mossos d’Esquedra después de lo que se vio el miércoles negro que el jueves  26 alquilaron todas las habitaciones de un hotel en el carrer Pelai para evitar que la manifestación fuese grabada por los medios), la cabecera de la manifestación, de forma inesperada dio la vuelta, y en vez de salir por el carrer Pelai, partió de Plaça Universitat rumbo al carrer Aribau. En un momento, el desproporcionado dispositivo policial quedó inútil, de modo que cientos de Mossos d’Esquadra adiestrados para repetir la escabechina del miércoles negro tuvieron que resignarse a contemplar cómo los manifestantes les daban la espalda.

Los marcha avanzó por las calles del Eixample Esquerra en dirección a Sants, haciendo un alto en el camino frente a la sede de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), en el carrer Calabria. Allí se leyó un manifiesto en el que se responsabilizó al Conseller d’Innovació, Universitat i Empresa, Josep Huguet, de la progresiva mercantilización de la universidad pública en el contexto del Proceso de Bolonia.

A lo largo del trayecto los manifestantes acogieron calurosamente las muestras de solidaridad de muchos vecinos que, al paso de la muchedumbre, salían al balcón aplaudiendo o haciendo ruido con cacerolas. Por su parte, los Mossos d’Esquadra se limitaron a seguir el éxito de la marcha desde la lejanía…

Finalmente la manifestación desembocó en la plaça d’Osca, donde las asociaciones de vecinos del barrio de Sants habían puesto a disposición de los organizadores una pequeña plataforma de madera y un equipo de sonido. Con la plaza y sus accesos abarrotados de gente, se procedió a la lectura de un manifiesto de repulsa de la violencia policial y en defensa de la universidad pública. Tras los aplausos, y en medio de un ambiente festivo, la manifestación se dio por concluida. Toda una lección para los Mossos d’Esquadra y para el Govern.

Miércoles negro en Barcelona: Bolonia se aplica a porrazos

img_0387A día de hoy casi todas y todos habréis visto ya los vídeos de las brutales cargas policiales del pasado miércoles 18 de marzo en Barcelona. No tiene sentido, pues, que haga ahora una crónica formal de lo sucedido. Casi todo está dicho ya…

Tuve la tentación de escribir el mismo miércoles por la tarde, con la muñeca izquierda y los muslos aun calientes por los porrazos de los Mossos d’Esquadra, pero preferí esperarme a la noche para hacer una crónica más completa que incluyese una referencia a la movilización prevista para las 20h del mismo día. Lamentablemente esta manifestación de la tarde-noche del miércoles acabó siendo una encerrona de los Mossos d’Esquadra para amedrentar y apalear a las gentes de forma indiscriminada. Cuando llegué a casa estaba agotado, así que decidí posponer la entrada.

El jueves por la mañana tuvo lugar una manifestación multitudinaria (se habla de 80000 personas) convocada por los sindicatos de profesoras y profesores de enseñanzas primarias y medias (UGT, CCOO, CGT, USTEC-STEs, ASPEPC-SPS) en el marco de una jornada de huelga contra de la Llei d’Educació de Catalunya (LEC). La jornada de lucha fue secundada por la Coordinadora d’Assemblees d’Estudiants (CAE) que, como ya os he contado en alguna otra ocasión, es la plataforma que coordina las asambleas de estudiantes universitarios.

La marcha por el centro de la ciudad fue muy bonita; nada que ver con lo de la víspera. En un día que amaneció soleado, las y los estudiantes universitarios acudimos de forma masiva a apoyar a la educación pública y a denunciar el linchamiento del que fuimos objeto el día anterior. No hubo incidentes porque apenas hubo Mossos d’Esquadra.

Con respecto a lo acontecido el miércoles negro, el Conseller d’Interior, Joan Saura, debe hacerse responsable y dimitir, llevándose con él a Rafael Olmos, Joan Delort y a todos los mandos policiales implicados en la brutal represión del movimiento estudiantil. Asimismo, el rector de la Universitat de Barcelona, Dídac Ramírez, debería ser cesado por traicionar su compromiso de no ordenar el desalojo del edificio histórico de la UB y por prestar apoyo al linchamiento de parte de la comunidad universitaria.

Por otro lado, después de la manifestación del jueves resulta bochornoso escuchar al Conseller d’Educació, Ernest Maragall, cuando dice que va a “seguir gobernando el cambio de la educación en Catalunya desde hoy con la misma convicción, firmeza y con el mismo contenido”. Vamos, que le importa un pepino lo que digan las y los profesores de los colegios e institutos públicos.

¿Es éste un gobierno de izquierdas? Si así es, malditos sean los gobiernos de izquierdas que reprimen al movimiento estudiantil y desmantelan la educación pública. Malditos ellos y todos los que les apoyan.

Huelga universitaria y otras cosas

12 de marzo, huelga. ¡Vamos a parar Bolonia!

cartell12_mMañana, jueves 12 de marzo, la comunidad universitaria del Estado Español está convocada a una huelga por la derogación de la Ley Orgánica de Universidades (LOU) y los Reales Decretos que regulan la implementación del llamado Proceso de Bolonia.

En Barcelona está previsto que una manifestación que parte a las 12h desde Plaça Universitat recorra las calles del centro de la ciudad.

En esta página tenéis información sobre las movilizaciones previstas en otros puntos del Estado.

***

El Claustro de la Universitat de Barcelona (UB) vota la continuidad del Proceso de Bolonia contra la voluntad de los estudiantes

El pasado jueves 5 de marzo el Claustro de la UB rechazó la posibilidad de paralizar la implementación del Proceso de Bolonia para abrir un proceso de debate sobre la reforma universitaria. Esta decisión se opone a la opinión expresada mayoritariamente por las y los estudiantes de la UB en un referéndum celebrado tan sólo una semana antes (ver mi anterior post).

Los representantes del profesorado en el claustro han ignorado por completo el sentir de los estudiantes y han hecho valer su mayoría numérica en este órgano para imponer la continuidad de la reforma sin someterla a debate público. Con el pretexto demagógico de que la UB no puede descolgarse ahora de un proceso que está en marcha en el resto de universidades europeas se ha vuelto a pisotear la democracia en Universidad.

Ahora más que nunca, las y los estudiantes de la UB tenemos motivos para salir a la calle y hacer que se nos escuche. Mañana, todas y todos a la huelga.

Información de la UB sobre el resultado del claustro

Comunicado del equipo de gobierno de la UB

Comunicado de la Assemblea Extraordianria d’Estudiants de la UB

***

Premios limonada

Hace un par de semanas Fede y Carlos me concedieron el Premio Limonada. ¿Y qué es el Premio Limonada? Pues la gente no se acaba de poner de acuerdo, pero parece que es un premio popular entre la comunidad bloguera “rojelia”.

Al parecer hay unas normas que se han de seguir a la hora de proceder a la entrega del premio. Pero como las normas están para saltárselas, y yo estoy hecho un ácrata y un desobediente civil, voy a pasar de todo y entregar el premio a todas y todos los navegantes que de vez en cuando echan un vistazo a mi cuaderno de bitácora. Sin más. A todas y todos, muchas gracias.

Las estudiantes de la Universitat de Barcelona votan por la paralización del Proceso de Bolonia. Un paso adelante más en el camino hacia la victoria.

urna1-baEl pasado jueves 26 de febrero se celebró en la Universitat de Barcelona (UB) un referéndum de estudiantes en el que se sometía a consulta la paralización de la aplicación del Espacio Europeo de Educación Superior (conocido como Proceso de Bolonia) para abrir un proceso de debate sobre el futuro de la universidad pública. Con un índice de participación del 18,83% (en las elecciones al rector sólo votaron un 5,30% de los estudiantes) los estudiantes respaldamos ampliamente la opción de detener la implementación de la reforma universitaria (el 93,1% votó Sí mientras que el No sólo obtuvo un 5,8% de los votos). La cuestión que se planteaba en la consulta estudiantil se debatirá el 5 de marzo en un Claustro en el que los representantes de los estudiantes votarán de acuerdo con el resultado del referéndum.

“La participación ha sido histórica, las urnas han hablado y las urnas son la gente”. Con esta frase el decano de la Facultat de Formació del Professorat, Albert Batalla Flores, se dirigía a un grupo de estudiantes que, a pie de urna, seguíamos el escrutinio de las papeletas la misma noche del jueves. La media sonrisa comprometida del decano contrastaba con la alegría contenida por el cansancio de los estudiantes. Y es que la victoria del Sí no ha sido ni mucho menos gratuita. Ante la poca molestia que se ha tomado la Universidad para informar al estudiantado de la celebración de la consulta, las asambleas de estudiantes han redoblado esfuerzos en sus campañas informativas durante las últimas semanas. Así, se han multiplicado las pegadas de carteles y pancartas y el reparto de octavillas. Incluso se han trasladado de forma temporal los encierros a las facultades donde el movimiento asambleario tenía menor presencia.

El resultado de la consulta ha traído consigo, además del ya señalado compromiso para los representantes claustrales, una victoria moral importantísima para el movimiento estudiantil barcelonés. Después de un par de meses de lucha no tan silenciosa como silenciada por los grandes medios, los estudiantes críticos con el Proceso de Bolonia hemos vuelto a situar nuestra causa en la primera plana de la agenda informativa. Esta circunstancia es crucial para la acumulación de fuerzas de cara a las próximas movilizaciones previstas para el 12 de marzo en las principales ciudades del Estado.

La victoria ha sido inapelable. La participación de los estudiantes casi cuadriplica a la de las últimas elecciones a rector, lo que da plena legitimidad al resultado del referéndum. Pero ahora la pelota está en el tejado de los representantes del profesorado y del Personal de Administración y Servicios (PAS) en el Claustro. La composición estamental de este órgano de gobierno (aunque los estudiantes son un 88,56% de la comunidad universitaria en el Claustro sólo tienen un peso del 30%, frente al 60% de los profesores y un 10% del PAS) hace que la paralización de la implementación del EEES no sea posible sin el apoyo de los profesores. Esto, además de animar al movimiento estudiantil a crear espacios de diálogo con el profesorado, ha de hacer reflexionar a toda la comunidad universitaria sobre la democracia y la representatividad en los órganos de decisión de una institución que debería ser modélica para el resto de la sociedad.

Es hora de que el grueso del profesorado reaccione, venza sus miedos y deje de lado intereses individuales y corporativos en beneficio del diálogo, la democracia y el futuro de la universidad. Mientras, los estudiantes debemos seguir sumando apoyos para conseguir, a corto plazo, que las movilizaciones de marzo sean un éxito. Un paso adelante más en el camino hacia la victoria.

Resultados del referéndum por facultades

De vuelta a la brega del movimiento estudiantil. Segunda parte: Desalojo de estudiantes y protestas en la inauguración del nuevo Campus de Comunicació de la Universitat Pompeu Fabra (UPF)

pompeuComo comentaba en mi anterior post, la tarde del pasado jueves 12 de febrero un nutrido grupo estudiantes de las asambleas UPF-Poblenou y UPF-Ciutadella  organizó una serie de actividades de debate y formación sobre la mercantilización de la universidad en el marco de un encierro en el Campus de Comunicació, cuya inauguración estaba prevista para el día siguiente (viernes). Con esta acción se pretendía protestar por el modelo basado en la estrecha colaboración entre el mundo empresarial (Mediapro, Indra, etc.) y la UPF que ha guiado la construcción de esta nueva sede universitaria.

Cuando el rector de la UPF, Josep Joan Moreso, tuvo conocimiento de la intención de los estudiantes  amenazó con ordenar el desalojo si a las 21:00h quedaba alguien en el campus. Tres cuartos de hora antes de que se cumpliese el plazo, los agentes de seguridad privada de la UPF comenzaron a cerrar las puertas del Campus impidiendo el paso a todo estudiante que se dispusiese a entrar. Aun así, gracias a la ayuda de los compañeros que había en el interior todo aquel o aquella que fue llegando acabó entrando. A las 22:00h los agentes de seguridad ya habían desistido y dejaron de obstaculizar el paso a través de la puerta principal. Ésto, que en un principio podía parecer una buena noticia, hacía presagiar que lo peor estaba por llegar.

Sobre las 22:30h de la noche, cuando alrededor de ochenta personas debatíamos pacíficamente en asamblea la estrategia a seguir el día siguiente, recibimos la noticia de que el rector Moreso había dado la orden de desalojo y que los Mossos d’Esquadra venían ya de camino. Tras momentos de incertidumbre y nerviosismo decidimos continuar con la asamblea para tratar de decidir qué haríamos cuando llegasen. Pero a los pocos minutos se personaron  en la cafetería en la que estábamos reunidos una representante de la Conselleria d’Interior y un alto cargo de los Mossos d’Esquadra vestido de paisano. Después de advertirnos de las consecuencias legales que tendría el resistirnos al desalojo y ofrecernos la posibilidad de salir en ese mismo momento y evitar así las represalias, nos dieron media hora de plazo para que discutiésemos lo que haríamos.

Prácticamente todos decidimos quedarnos. Al fin y al cabo no estábamos haciendo nada pernicioso: simplemente éramos un grupo de alumnos que estábamos dialogando sobre la universidad en la universidad. El desalojo era, pues, una medida injusta ante la que no podíamos responder si no con una acción de desobediencia civil. Tras una breve discusión asamblearia acordamos ofrecer una resistencia pacífica al desalojo situándonos sentados en el suelo y agarrados los unos a los otros.

A las 23:30h unos treinta Mossos d’Escuadra con indumentaria anti-disturbio entraron en la cafetería y comenzaron a sacar a los estudiantes uno a uno utilizando la fuerza. No escatimaron ni presión psicológica ni en violencia física. Finalmente, antes de dejarnos salir a la calle, nos tomaron los datos para abrir una causa penal.

Fuera del recinto nos esperaban unas doscientas compañeras y compañeros venidos desde otros puntos de Barcelona para manifestar su solidaridad con la causa. Entre todas y todos acordamos volver al Campus a la mañana siguiente con la intención de preparar una acción durante la ceremonia de inauguración, a la que asistiría el rector Moreso, el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu y el President de la Generalitat, José Montilla entre otros.

Desde bien temprano muchas y muchos estudiantes estuvieron diseñando y colgando pancartas en el patio central del Campus y dando a conocer el desalojo de la noche anterior al resto de compañeras y compañeros de la universidad. Sobre las 11:30h decidimos hacer una asamblea al lado de la tarima sobre la que estaba previsto que diesen los discursos las autoridades. Pero poco después de que comenzásemos a discutir qué tipo de acción debíamos llevar a cabo durante la ceremonia, entró la comitiva. En ese momento y de forma espontánea un grupo de estudiantes intentó impedir el paso de las autoridades, que se abrieron paso entre la gente gracias a los empujones de un grupo de Mossos d’Esquadra vestidos de paisano. Mientras, el patio central del Campus era un clamor pidiendo la dimisión de Moreso por haber autorizado la entrada de los Mossos a la universidad la noche anterior.

Ante esta tensa situación, el acto de inauguración se redujo a la firma del libro de honor en una sala subterránea de acceso restringido. Mientras, en la plaza, los estudiantes aprovechamos para leer el manifiesto elaborado por las asambleas de la UPF en el que denunciamos la actuación policial de la noche anterior y exigimos la dimisión del rector Moreso y de todo su equipo de dirección por haber autorizado el desalojo. Seguidamente trabajadores del cuerpo de Personal d’Administració i Serveis (PAS) se unieron a la protesta y leyeron un manifiesto en el que denunciaban su precaria situación laboral. Al final, las autoridades salieron del recinto por una puerta trasera.

El rector Moreso debe dimitir por lo acontecido la noche del jueves. No había motivos para ordenar el desalojo violento de los estudiantes que, de forma pacífica y sin disturbios, discutíamos en la universidad. Como decía un compañero, no se puede explicar que haya tanta hostilidad cuando los estudiantes ocupamos un espacio que es nuestro y que ante la ocupación de la universidad por parte de la empresa nadie de los de arriba mueva un dedo. La autorización de la entrada de los Mossos d’Esquadra en el Campus fue, por tanto, una muestra más de despotismo y desprecio al movimiento estudiantil por parte de un rector que, desde hace tiempo, viene demostrando su incapacidad para gestionar la universidad y tender puentes de diálogo con las y los estudiantes.

Por otro lado, la movilización del PAS da cuenta de los criterios mercantiles, más propios del mundo empresarial, que viene aplicando desde hace tiempo la universidad pública en la contratación de personal. Se trata de un ámbito más en que lo público y lo social pierde terreno frente a la mercadotecnia. La mercantilización de la universidad que denunciamos no es, pues, tan solo una amenaza futura, sino una realidad presente frente a la que debemos organizarnos mejor ampliando la sensibilización estudiantil, creando foros de diálogo en los que tengan cabida el profesorado y el PAS y acordando entre todos estrategias comunes.

De vuelta a la brega del movimiento estudiantil. Primera parte: el debate de la revista Barcelona Metròpolis

Durante la navidad y el subsiguiente periodo de entrega de trabajos y exámenes mi participación en el movimiento estudiantil universitario se había reducido notablemente. En estas semanas de atracones gastronómicos y académicos apenas había podido seguir la actividad de mis compañeros por medio de e-mails y asistiendo a una asamblea en mi facultad, con lo que, en cierto modo, me había quedado fuera de juego.

Pero el jueves había dos citas ineludibles, de esas que invitan a uno a volver a la brega. A las 12:00h de la mañana la revista Barcelona Metròpolis había convocado un debate titulado L’universitat davant la seva crisi: l’interrogant Bolonya en el edificio histórico de la Universitat de Barcelona (UB). Por la tarde-noche estaba previsto que un grupo de estudiantes de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) se encerrase en el Campus de Comunicació de Poble Nou que sería inaugurada el viernes mismo por el rector de la UPF Josep Joan Moreso y por el President de la Generalitat José Montilla. Así que desayuné fuerte y salí a la calle dispuesto a ponerme al día en la lucha.

El debate matinal estuvo marcado por la escasa asistencia de público: apenas unas 30 personas entre estudiantes y profesores. Presentó el acto Manuel Cruz (profesor de la UB y director de la revista Barcelona Metròpolis), moderó Miquel Caminal (profesor de la UB) e intervinieron Francisco Fernández Buey (Catedrático de Filosofía Moral y Política de la UPF), Josep Ferrer (ex-rector de la Universitat Politécnica de Catalunya), Edurne Bagué (estudiante de la UB) y Jordi LLovet (profesor de la UB). De todo lo que se habló, cabe destacar la reflexión que hizo Fernández Buey sobre la relación entre la el Proceso de Bolonia y el contexto socioeconómico en que se enmarca tanto su planteamiento teórico como ejecución. Según el filósofo la reforma universitaria que se gestó durante el auge del capitalismo neoliberal (1999) se está implementando en tiempos de crisis de este modelo económico. Los de arriba (representantes de las distintas Administraciones competentes, equipos directivos de las universidades y parte del profesorado) parecen no ser concientes de que a la vez que se está poniendo en marcha una reforma inspirada en los preceptos económicos neoliberales éstos están siendo refutados por la crisis financiera. Por otro lado, Fernandez Buey señaló que el Proceso de Bolonia agudiza el conflicto de intereses entre los de arriba y los de abajo. El vaciado de contenido de los estudios de grado (ahora entendidos como una prolongación del Bachillerato) y el filtro económico que suponen los altos precios de las matrículas de los posgrados obstaculiza el acceso a la formación superior y específica a las hijas e hijos de la clase trabajadora. Mediante esta estrategia, la repercusión de una de las funciones clásicas de la universidad, formar profesionales del mandar, queda restringida a los de arriba, que aseguran la reproducción de su hegemonía.

Las intervenciones del resto de ponentes y el debate que siguió hizo que el acto se extendiese hasta más allá de las 14:00h. Así que tuve que comer rápido, armar el petate y subir a la facultad donde, tras cuatro horas de soporífero trabajo en aulas de informática desiertas, acudí a reunirme con mis compañeros de la Assemblea Mundet. Tras varias llamadas a compañeros de la UPF y un breve debate, decidimos solidarizarnos con la causa y acudimos a la Facultat de Comunicació de Poble Nou, donde había estudiantes encerrados desde mitad de la tarde.

Sobre los encierros en distintas facultades de universidades barcelonesas

img_0369Han transcurrido ya varios días, y sobre todo varias noches, desde que el pasado jueves 20 de noviembre, al acabar una manifestación contra el Proceso de Bolonia y en el marco de una jornada de huelga universitaria, un nutrido grupo de estudiantes ocupásemos el edificio histórico de la Universitat de Barcelona (UB), conocido como La Central. Desde entonces, el debate en asambleas y el trabajo en comisiones ha ido fraguando un movimiento de resistencia estudiantil organizado que está decidido a mantener el encierro en La Central hasta que no se cumplan tres condiciones:

1. Que comience un proceso de debate amplio, público y abierto en el que participen amplios agentes sociales para definir cuál es el modelo de universidad pública que necesita y quiere la sociedad civil catalana, así como los recursos económicos de los que se dispondrá para garantizar una universidad de calidad.

2. La retirada de los expedientes y de los procesos judiciales contra las 31 compañeras y compañeros de la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB).

3. La realización de referendos en todas las universidades públicas catalanas con objeto de que la comunidad universitaria se posicione respecto del proceso de implementación del Espacio Europeo de Educación Superior.

De momento, las reuniones mantenidas entre miembros de la Asamblea del encierro y diversos agentes sociales implicados (rector de la UB, rector de la Universitat Pompeu Fabra (UPF), representantes de la Asociació Catalana d’Universitats Públiques (ACUP) y la comisionada de Universitats i Recerca de la Generalitat de Catalunya) no se han saldado con ningún acuerdo concreto. Si bien, durante el fin de semana, hubo gestos positivos (como el del rector en funciones de la UB, Josep Samitier, que asistió a la asamblea nocturna del sábado) y declaraciones de predisposición al diálogo por parte de estos agentes sociales, el comunicado emitido el lunes por la ACUP y por la comisionada de Universitats i Recerca de la Generalitat de Catalunya pone de manifiesto que, por su parte, la voluntad de acuerdo a corto plazo es un mero espejismo. El escrito rechaza tanto la posibilidad de iniciar el diálogo si se mantienen los encierros, así como la realización de referendos vinculantes sobre el Proceso de Bolonia. Además, obvia el asunto de la retirada de los expedientes y los procesos judiciales abiertos contra 31 estudiantes de la Universitat Autónoma de Barcelona.

Pese a todo, la Asamblea del encierro se mantiene firme y sigue trabajando por lograr sus objetivos. Así, además de emitir un nuevo comunicado que reafirma nuestra actitud abierta al diálogo, trabaja en la recogida de firmas de apoyo, organiza actividades en colaboración con otros movimientos sociales e intenta difundir nuestras reivindicaciones en las distintas facultades. Lejos de amedrentarnos, consideramos que mientras haya encierro, hay posibilidad de parar el Proceso de Bolonia. Sólo por una razón: porque hasta que no nos hemos decidido a encerrarnos ni los rectores ni las distintas Administraciones se han mostrado predispuestas a abrir un debate sobre el futuro de la universidad pública. Sólo ahora, que hacemos presión, se nos tiene en cuenta.

Durante esta semana se prevé que los encierros se extiendan a otras facultades. Sin ir más lejos, ayer 130 estudiantes tomamos la Facultat de Pedagogía del Campus Mundet y hoy comenzarán los encierros en varias facultades de la UAB. El objetivo es seguir sumando apoyos entre el alumnado y la mejor forma de hacerlo es estando cerca, a pie de facultad. Mientras, La Central seguirá siendo el centro neurálgico del movimiento estudiantil barcelonés. Desde ahí se coordinarán las acciones de las distintas facultades ocupadas y se trabajará por crear sinergias con los movimientos sociales y con la ciudadanía en general. Entre todas y todos, lo conseguiremos. Aturem Bolonya!

Ética y Filosofía Política (A)

Del paseo por Los Andenes al regateo de guiris en las Ramblas, del calor sosegado del plato de lentejas al pack lunch postmoderno de pasta en Tupperware, de los humildes lujos inconscientes a la austeridad de la supervivencia y el terror de fin de mes…Soy un nouvingut provinciano en una macrourbe. Un labrador en un desierto de asfalto.

Gota a gota voy aprendiendo a saborear las pocas oportunidades gratuitas que ofrece Barcelona en eso que los viejos llaman “ensanchar el espíritu”. Hay demasiada competencia por ser testigo de la mera cotidianidad del circo urbano, lo que hace difícil disfrutar de cualquier espacio o evento público. Aquí, pocas cosas son esquivas con la vocación masiva que fuerza al ciudadano a embutirse física y psíquicamente.

Se hace necesario, pues, huir de lo general, guiarse por la finura del propio paladar para buscar espacios libres y seguramente minoritarios en los que se pueda gozar de las guindas que sólo maduran en la gran ciudad.

Entre los pocos espacios libres que he encontrado hasta el momento hay uno que me gustaría destacar por su singularidad: el curso de Ética y Filosofía Política (A) que imparte Francisco Fernández Buey en la Universitat Pompeu Fabra. Y digo singularidad por dos motivos:

-Primero, porque contrariamente a ciertas convenciones sociales que conciben la Universidad como un terreno fértil para el “ensanchamiento del espíritu”, el mundo académico universitario está mecanizado y en proceso de deshumanización. En este aspecto, creo que tanto los contenidos como el planteamiento de este curso rompen con las dinámicas irreflexivas utilitaristas de adquisición pasiva de conocimientos y/o destrezas por parte del alumno. En cinco palabras: el curso invita a pensar.

- Segundo, porque Fernández Buey no es un Catedrático al uso, es un MAESTRO (con mayúsculas) que, con ritmo pausado y toques de ironía, pone de manifiesto en cada clase, y sin voluntad de lucimiento, su vasto conocimiento humanístico y su punto de vista crítico.

A los y las que viváis en Barcelona, os invito a que me imitéis y asistáis a sus clases como oyentes. A los y las que no tenéis esa oportunidad, os dejo aquí el enlace a la página web de la asignatura. Ahí podréis encontrar materiales interesantes relacionados con los seis temas que se tratan en el curso (1. Debate sobre los efectos de la globalización, 2. Debate sobre la sostenibilidad, 3. Debate sobre inmigración y multiculturalismo, 4. Debate sobre guerras preventivas y la intervención humanitaria y la noviolencia, 5. Debate sobre democracia representativa y democracia participativa, 6. Debate sobre el papel actual de los medios de comunicación).

WEB DEL CURSO ÉTICA Y FILOSOFÍA POLÍTICA (A)

Creative Commons License
Ética y Filosofía Política (A) by Manuel Mazón is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 2.5 España License.