Archivos de la categoría ‘Cajón de sastre’

Ética y Filosofía Política (A)

7 Mayo, 2008

Del paseo por Los Andenes al regateo de guiris en las Ramblas, del calor sosegado del plato de lentejas al pack lunch postmoderno de pasta en Tupperware, de los humildes lujos inconscientes a la austeridad de la supervivencia y el terror de fin de mes…Soy un nouvingut provinciano en una macrourbe. Un labrador en un desierto de asfalto.

Gota a gota voy aprendiendo a saborear las pocas oportunidades gratuitas que ofrece Barcelona en eso que los viejos llaman “ensanchar el espíritu”. Hay demasiada competencia por ser testigo de la mera cotidianidad del circo urbano, lo que hace difícil disfrutar de cualquier espacio o evento público. Aquí, pocas cosas son esquivas con la vocación masiva que fuerza al ciudadano a embutirse física y psíquicamente.

Se hace necesario, pues, huir de lo general, guiarse por la finura del propio paladar para buscar espacios libres y seguramente minoritarios en los que se pueda gozar de las guindas que sólo maduran en la gran ciudad.

Entre los pocos espacios libres que he encontrado hasta el momento hay uno que me gustaría destacar por su singularidad: el curso de Ética y Filosofía Política (A) que imparte Francisco Fernández Buey en la Universitat Pompeu Fabra. Y digo singularidad por dos motivos:

-Primero, porque contrariamente a ciertas convenciones sociales que conciben la Universidad como un terreno fértil para el “ensanchamiento del espíritu”, el mundo académico universitario está mecanizado y en proceso de deshumanización. En este aspecto, creo que tanto los contenidos como el planteamiento de este curso rompen con las dinámicas irreflexivas utilitaristas de adquisición pasiva de conocimientos y/o destrezas por parte del alumno. En cinco palabras: el curso invita a pensar.

- Segundo, porque Fernández Buey no es un Catedrático al uso, es un MAESTRO (con mayúsculas) que, con ritmo pausado y toques de ironía, pone de manifiesto en cada clase, y sin voluntad de lucimiento, su vasto conocimiento humanístico y su punto de vista crítico.

A los y las que viváis en Barcelona, os invito a que me imitéis y asistáis a sus clases como oyentes. A los y las que no tenéis esa oportunidad, os dejo aquí el enlace a la página web de la asignatura. Ahí podréis encontrar materiales interesantes relacionados con los seis temas que se tratan en el curso (1. Debate sobre los efectos de la globalización, 2. Debate sobre la sostenibilidad, 3. Debate sobre inmigración y multiculturalismo, 4. Debate sobre guerras preventivas y la intervención humanitaria y la noviolencia, 5. Debate sobre democracia representativa y democracia participativa, 6. Debate sobre el papel actual de los medios de comunicación).

WEB DEL CURSO ÉTICA Y FILOSOFÍA POLÍTICA (A)

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Paréntesis

7 Abril, 2008

Muchos de los navegantes que de vez en cuando surcais las aguas de este pequeño charco os habréis extrañado al ver que la primavera no ha traído lluvia y, tras casi cuatro semanas sin escribir, mi blog se ha ido secando.

Las causas de este anticiclón creativo han sido de diversa índole. Por una parte, he de reconocer que los resultados electorales me dejaron mudo. Aunque tanto la confirmación de la tendencia al bipartidismo como el fiasco de Izquierda Unida eran predecibles antes del 9 de marzo, me está costando asimilar los resultados y sus consecuencias. Para el futuro cercano dejo los análisis más profundos.

Por otra parte, si la semana santa fue evasión, la “vuelta al cole” ha sido redoblamiento de los quehaceres académicos y nuevo trabajo como becario en la Universitat de Barcelona. En definitiva: menos tiempo para leer, menos tiempo para reflexionar y menos tiempo para escribir.

Esta semana espero volver a regar este humilde charco con un artículo que trate, precisamente, de la sequía y los trasvases. Asimismo prometo daros debida cuenta de mi asistencia como oyente a las clases de la asignatura Filosofía y Ética Política que imparte el profesor Francisco Fernández Buey en la Universitat Pompeu Fabra.

Un saludo.

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Mi foto, el CO2 y reflexiones anexas

11 Marzo, 2008

El pasado martes 26 de febrero Activa Orihuela publicó en la página veinticuatro un artículo de opinión firmado por el presidente de la Asociación de Vecinos de La Murada (ASOJOVEN), Alfredo Sigüenza Riquelme. El artículo era una carta abierta a la alcaldesa de Orihuela en la que se preguntaba por la posición del Ayuntamiento respecto a la reciente noticia de la aprobación de reservas de subsuelo por parte del Ministerio de Industria para la creación de once depósitos subterráneos de CO2 en España, uno de los cuales estaría emplazado en La Murada.

Muchos de mis allegados se sorprendieron al echar una ojeada a la página veinticuatro y ver que junto a este artículo de Alfredo Sigüenza aparecía una foto del que les habla. Tras leer el titular que encabezaba el texto, “A la Ilma. Sra. Alcaldesa- presidenta del Excmo. Ayuntamiento de Orihuela”, desde mi madre al peor de mis enemigos (no sé si tengo alguno) entendieron que, por mi vena jacobina, era imposible que yo hiciese referencia a un cargo institucional con tanto adjetivo superlativo. Los que me conocen saben que no hago distingos en el trato a las personas, ocupen el puesto que ocupen. La inclusión de mi foto debía ser, pues, un error de maquetación del periódico.

Como el asunto de los depósitos de CO2 afecta directamente a mi tierra, la Vega Baja, y tiene que ver con una de mis mayores preocupaciones, el deterioro medioambiental, le propuse a la directora de Activa Orihuela que accediese a la publicación de este artículo en que explicaría mi punto de vista.

En los últimos tiempos los evidentes efectos del cambio climático están forzando a mover ficha a los partidos diestros y siniestros en todos los países desarrollados. La causa verde se ha convertido en un comodín lo suficientemente maleable como para que todos quieran jugarlo. Pura mercadotécnia en la mayoría de los casos, créanme. Miren si no el negocio personal del premio Nobel Al Gore: ofrece conferencias por todo el mundo advirtiendo sobre los peligros del cambio climático por el módico precio de 200000€. A la postre, se desplaza en avión privado.

La postura predominante entre los gobernantes de los Estados desarrollados es la de que el crecimiento económico, a través de los avances científicos, dará la solución a los problemas medioambientales. Es el paradigma del desarrollo sostenible. En este línea, el Gobierno de Zapatero ha propuesto la creación de depósitos subterráneos para almacenar el CO2, una técnica de vanguardia con la que se pretenden reducir las emisiones a la atmósfera de este gas en un 25%.

Aunque a bote pronto pueda parecer que los depósitos subterráneos pueden ser un remedio efectivo al crecimiento de las emisiones de CO2, desde la perspectiva de la sostenibilidad, cabe plantearse dos cuestiones. La primera tiene que ver con los riesgos de posibles filtraciones que, a largo plazo, podrían contaminar los ya maltrechos acuíferos subterráneos y, a corto plazo, podrían poner en riesgo vidas humanas en caso de un escape masivo. La segunda consideración está relacionada con los límites de capacidad de estos contenedores (se habla de que yacimientos de gas, yacimientos de petróleo y minas serían los mejores depósitos) así como con los límites que impone el planeta Tierra al mantenimiento a medio plazo del actual modelo de producción y consumo de energía.

La apuesta del Gobierno de España por esos contenedores, lejos de plantear la reducción de la producción de CO2, da continuidad a un modelo que en 2007 nos ha alejado de los objetivos del Protocolo de Kioto al haberse incrementado las emisiones de CO2 en un 3% respecto al año anterior. Es el modelo del crecimiento económico fundamentado incremento de la factura energética que se nutre de las térmicas y de los hidrocarburos. En definitiva, se trata de una huída hacia adelante que elude de forma irresponsable un cambio de política necesario que debe abordar, en primer lugar, una notable reducción del consumo energético, y en segundo, la implantación real de energías renovables como la solar fotovoltaica.

Para el caso de Orihuela y la Vega Baja se me ocurren varias medidas que, si las distintas Administraciones competentes pusieran en marcha, contribuirían humildemente a mejorar la eficiencia energética y a combatir el cambio climático: la electrificación de la línea de cercanías Alicante-Murcia, la creación de una red de transporte público, la instalación de paneles solares en las azoteas de todos los edificios públicos, la reducción de la franja horaria en la que permanece encendido el alumbrado de fiesta en Navidad y en Moros y Cristianos, y una moratoria en la destrucción de los bosques de Sierra Escalona (recuerden que los árboles, por medio de la fotosíntesis, retienen CO2 y expulsan oxígeno a la atmósfera) con la paralización del PAU 21 y otros proyectos urbanísticos similares. Creo que nada de lo que propongo es revolucionario. Todo se andará…

En cualquier caso, mientras que el Gobierno de España, la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Orihuela sigan sin tomarse en serio el asunto de la insostenibilidad de nuestro modelo económico-energético, quiero hacer saber, tanto a Alfredo Sigüenza como al resto de oriolanos críticos de forma consecuente con el proyecto de los depósitos de CO2, que cuenten conmigo como un vecino más en contra de esta medida que propone el Ministerio de Industria.

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Este artículo fue publicado en Activa Orihuela el martes 4 de marzo de 2008.

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Jornada de reflexiones

8 Marzo, 2008

Que ETA atentase a pocos días de la celebración de las Elecciones Generales era algo predecible. El fatídico precedente de hace cuatro años con el 11M abrió la caja de Pandora, y ahora parece que las vísperas de grandes citas electorales se hayan convertido en un reclamo para el terror y la muerte.

La forma en la se perpetró el asesinato del ex edil del PSOE, Isaías Carrasco, pone de manifiesto que, mientras ETA siga existiendo, es imposible mantener al pueblo vasco a salvo de la esquizofrenia asesina. Matar a un trabajador es demasiado fácil para quien carece de escrúpulos y de dignidad. Demasiado fácil para tanta cobardía.

ETA es una banda de delincuentes que apela a una causa política solo para seguir viviendo de los réditos de la extorsión y el robo. Su objetivo es la supervivencia como grupo de parásitos de la sociedad vasca, no la independencia ni la libertad de Euskadi. De esta forma, con asesinatos y amenazas pretenden asumir vilmente un protagonismo que les sirva de credencial para continuar ‘pidiendo’ el mal llamado impuesto revolucionario.

De hecho, estoy seguro de que la independencia de Euskal Herría no sería motivo suficiente para que ETA abandonase las armas. Los etarras no se conformarían sino con un sueldo vitalicio que les permitiera seguir viviendo sin ‘partirse el lomo’ en el tajo. Son una panda de vagos inútiles, la escoria de la sociedad vasca.

ETA. ¡desaparace!

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En este Día de la Mujer Trabajadora, quiero solidarizarme con toda una generación de trabajadoras de almacenes de naranja que en su día ‘curraron’ de forma incansable para sacar a sus familias adelante y que, a día de hoy, se encuentran con que no tienen derecho a una pensión de jubilación digna. Es el caso de mi madre y el de otras muchas madres del País Valenciano y la Región de Murcia.

Días interminables al pie de la mesa de envasado o de la cinta transportadora, meses agotadores con un sueldo mísero, años de trabajo duro y lucha por los derechos laborales… Al final no les ha quedado nada. ¿Cómo les va a quedar si había meses en que solo cotizaban tres días de veinticinco trabajados?

Este día es suyo. La próxima legislatura debe ser la que las recompense.

***

A continuación os muestro un corto que grabé hace un par de años con fines académicos y que rescaté recientemente de mi ordenador para colgarlo en Internet.

Aunque técnicamente es bastante mejorable, os invito a que le echéis un vistazo.


Miedo

3 Marzo, 2008

Si tuviera que definir el miedo, diría que es la inestabilidad emocional provocada por una circunstancia futura que se presume adversa. Se trata de una sensación que merma, cuando no anula, la capacidad de raciocinio, a la vez que reduce todo criterio al primario instinto de supervivencia. De esta forma, todo aquel que lo sufre acaba sumido en un desequilibrio que le inhabilita la razón y le aboca, bien al conformismo del mal menor, o bien a la fe en redenciones milagrosas.

Por este poder de conmoción, el miedo ha constituido un arma para la alienación de pueblos e individuos desde el principio de la historia de la sociedad humana. Pero al contrario que otras formas de represión más explícitas, como la violencia o la censura, la creación de miedos masivos se ha integrado perfectamente en el catálogo de técnicas de contención y dominación social legitimadas por el sistema político-económico vigente en el primer mundo.

Los gallos de la política institucional española, lejos de eximirnos de temores que cautiven nuestra capacidad decisoria, han convertido al miedo en el único argumento de su discurso. Así, desde que hace cuatro años el PSOE ganase las elecciones generales, el PP nos ha servido a diario un caldo rancio de profecías apocalípticas que, de haberse cumplido, no envidiarían en nada a las siete plagas bíblicas de Egipto: desde la ruptura de España, hasta la abolición de la familia, pasando por la rendición del Estado de Derecho frente a ETA. Toda una sarta de mentiras envueltas en   verborrea terrorista y fabricadas ex profeso para sembrar confusión entre las almas incautas y azuzar a “los buenos españoles”.

Por si todavía no había cundido el pánico entre la población con los sermones de la derecha reaccionaria, los portavoces del PSOE han copiado la estrategia del PP y se han vestido con túnicas de apóstoles del miedo progre. De esta forma, los adalides del talante se llenan la boca de lemas huecos y justificaciones infantiles con la intención de presentar al PP como al coco y a Zapatero como al padre que, aun con sus defectos, mantendrá a la prole de españolitos a salvo de la derecha.

Toda esta exhibición de dramatismo que adereza al “paremos a la derecha” ha calado entre gran parte de la izquierda, que ve en el voto al PSOE el único efectivo para aplacar la embestida electoral de la derecha. Aturdido por el miedo, este sector social no repara en que, desde una perspectiva política zurda, es tan importante votar conscientemente para que la derecha no vuelva al poder, como no desatender el contenido de un programa de izquierdas. Porque en el momento que se da por válido el simplismo categórico que vincula las ideas de izquierdas a una sigla, no solo se cae en el partidismo acrítico, sino que se corre el riesgo de que la derecha se cuele en la ‘casa grande de la izquierda’ por la puerta de atrás. Y de esto último hay evidencias: basta con echar un vistazo a las propuestas electorales del PSOE para comprobar que tanto el modelo económico de Solbes (rebajas de impuestos progresivos y aumento de los regresivos) como las políticas de infraestructuras para el transporte de Magdalena Álvarez (construcción masiva de líneas ferroviarias de alta velocidad y de autopistas) son  idénticas a las que defiende el PP.

El electorado de izquierdas debe evitar que la vorágine propagandística del miedo reduzca los ejercicios de reflexión a una sola jornada. Porque ante estas elecciones, como diría Aristóteles, “aquel que se sobreponga al miedo será realmente libre”. Libre para pensar, libre para comparar y libre para votar.

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La derecha en Cuaresma

13 Febrero, 2008

Desde hace poco menos de un mes se puede leer por las calles de Cataluña la buena nueva de Durán i Lleida que, con pose de intelectual, firma en sus carteles frases como “La gent no se’n va del seu país per ganes sinó per gana. Però a Catalunya no hi cap tothom” (La gente no se va de su país por ganas sino por hambre. Pero en Cataluña no cabe todo el mundo). El mensaje, que puede parecer inocuo por la primera sentencia, pone de manifiesto el planteamiento irresponsable que la coalición nacionalista hace de la inmigración, al reconocer parte del origen del problema y manifestarse en favor de paliar únicamente las consecuencias que conciernen a su terruño. De la misma manera, la consigna deja al descubierto la inspiración xenófoba desde la que Convergencia y Unió (CiU) propone implícitamente medidas restrictivas de la inmigración. Ante este empacho de odio maquillado de formalidad, a Durán le ha crecido un bigote hitleriano en cada cartel de CiU pegado en Barcelona. No es para menos.

Por su parte, Mariano Rajoy ha obsequiado recientemente al populacho con un guiño al más puro estilo Le Pen: el ‘contrato de integración’ para los inmigrantes. La propuesta, además de ser innecesaria por pretender dotar de herramientas represivas a una legislación no precisamente parca en mecanismos de control de la inmigración, destila un tufillo racista que seguro habrá encandilado a muchas narices arias huérfanas de un referente político de derecha integrista. Con ello, Rajoy ha dado un paso de gigante para ganarse la confianza de los cafres que aun dudaban entre dar su voto al Partido Popular (PP) o a Democracia Nacional.

Pero lo más rancio del capítulo de presentación del ‘contrato de integración’ fueron las declaraciones de Miguel Arias Cañete al hilo de la propuesta. El ex-Ministro de Agricultura, que ya en 2000 deleitase a propios y extraños con la frase “el Plan Hidrológico Nacional saldrá por cojones”, dio continuidad a su papel de Torrente (el brazo tonto de la ley) y justificó el contrato de integración con argumentos que sonarían soeces y mezquinos en la conversación más barriobajera del peor bar de carretera del reino. Aunque Pizarro saliera al quite con la excusa barata de “un mal día lo tiene cualquiera”, las palabras de Arias Cañete reflejan el sentimiento de xenofobia y clasismo al que apela el PP con esta propuesta en plena precampaña electoral.

La confluencia entre CiU y PP en esta y en otras muchas cuestiones propias de la derecha más retrógrada no es un secreto. Prueba de ello fue la coincidencia de Durán y Sirera en el acto ultracatólico organizado por el Pacto por la Vida y la Dignidad en defensa de la familia que tuvo lugar hace un par de semanas en Barcelona. Allí, entre lo más granado de la santurronería catalana, el Cardenal de Barcelona clamó a los cielos en contra del aborto, los matrimonios homosexuales y el divorcio.

Visto lo visto, la derecha más rancia parece dispuesta a liberarse de sus complejos en esta carrera electoral. De esta forma, tanto el PP como CiU han puesto fin al carnaval de la moderación y se han quitado la careta centrista para exhibir su perfil más beato y nacionalista-excluyente. Ha llegado la Cuaresma.


Ruido de sotanas

6 Febrero, 2008

A poco más de un mes de la celebración de las elecciones generales, los obispos se han subido al púlpito como buenos pastores, para aconsejar moralmente al rebaño de electores católicos y demás ovejas descarriadas. La curia española, acostumbrada durante siglos a detentar poderes civiles, ha debido sentir la llamada de un dios carca y reprimido para sumar un nuevo mandamiento al decálogo que reveló Moisés: no votarás a candidaturas que reconozcan y apoyen el derecho al aborto, al matrimonio homosexual y a la eutanasia, así como a las que validen la vía política para acabar con la violencia de ETA  o  pretendan modificar la configuración política de la unidad de España. Resumiendo, aunque el evangelio no se pronuncie al respecto, votarás al PP.

Los dictados episcopales han sembrado desasosiego entre los voceros y simpatizantes de opciones políticas ajenas al nacionalcatolicismo español. Así, el Gobierno se ha apresurado a desacreditar públicamente a los prelados para aplacar la ofensiva eclesiástica, y Zapatero, sólo dos días después de la emisión del comunicado de la Conferencia Episcopal, ha dejado abierta la posibilidad de revisar el Concordato con la Santa Sede.

Esta reacción del Presidente y sus correligionarios del PSOE no se entiende sino enmarcada en el juego de toma y daca propio de  tiempos de precampaña electoral. Se trata de una respuesta de cara a la galería que no responde a la línea pactista con la Iglesia seguida por el Gobierno durante esta legislatura. Pese a que los beatos nostálgicos de tiempos de unidad Estado-Iglesia vociferen sermones de resentimiento por la pérdida de ciertos privilegios, el Ejecutivo socialista ha aumentado la financiación de la Iglesia a través del Impuesto sobre la Renta de las personas Físicas  (IRPF) y ha dado continuidad a la política de conciertos en materia educativa con la Ley Orgánica de Educación (LOE). No hay motivo, pues, ni para que unos se quejen tanto, ni para que los otros reaccionen de forma tan airada. Sus acuerdos los delatan.

Por su parte, la izquierda que se dice transformadora ha contestado al comunicado de los obispos, tanto en los medios como en la calle, según el patrón más clásico de protesta: declaraciones públicas de repulsa y movilizaciones frente a sedes episcopales. Quizá sería conveniente que, en estos casos, primase la razón al ímpetu y se respondiese a las ofensivas de la curia con una aparente indiferencia que aligerase el importante peso social del que se creen acreedores los obispos cada vez que se pronuncian públicamente. Así, haciendo el vacío a las proclamas de los prelados, seguro que se consigue silenciar el terco ruido de sotanas.

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Efectismo Zapatero

30 Enero, 2008

Ahora que acaba de expirar la legislatura Zapatero, tanto la clase política como sus tribunos mediáticos se apremian a hacer balance de estos cuatro últimos años de gobierno. Con la mente puesta en las elecciones del 9-M, cada cual aprovecha la ocasión para arrimar el ascua a su sardina. Estamos en precampaña y hay que vender el humo del brasero a las masas pasivas para así atraerlas al gran festín cuatrienal de la democracia.

Desde aquella noche primaveral de puños izados (rosa en mano), de no-nos-falles y de secuestro de la espontaneidad republicana de algún despistado, la estrategia política que ha seguido el gobierno socialista ha estado condicionada por un meticuloso cálculo de su repercusión mediática. Los tiempos, las palabras y el tono, todo ha estado orientado a conmover al electorado más emocional y, cuanto menos, no dejar indiferente al más racional.

De esta forma, un domingo de abril, a la hora a la que casi toda España se debatía entre la siesta y el café, un recién investido presidente con cara de susto hacía pública la orden de retirar las tropas españolas de Irak. Esta comparecencia pública en un día festivo llevaba implícito un gran poder de conmoción sobre una población hastiada por el despotismo del gobierno anterior. Con este anuncio, Zapatero no dejó indiferente a nadie y lanzó un mensaje claro a los españoles: he empezado trabajando fuerte y materializando la consigna que hace un año unió al 90% de la población, el NO A LA GUERRA.

Tan sólo dos meses después, y aun en vísperas de fechas secas, el Gobierno socialista derogó el Plan Hidrográfico Nacional dando al traste con un proyecto insignia del PP , el trasvase Ebro-Segura. Esta medida supuso otro golpe de ‘efecto Zapatero’ con el que el nuevo ejecutivo reforzaba su compromiso con su programa electoral al tiempo que desacreditaba la línea política del gobierno de la anterior legislatura. Sin duda alguna, la sensación que se daba a la población era de ruptura con el pasado, de cambio tranquilo pero cambio.

Esta estrategia permitió a Zapatero ganarse la confianza de la mayoría de los españoles, que a finales de 2004 lo valoraba positivamente. Con la opinión pública en el bolsillo, el PSOE aprovechó el referéndum del Tratado Constitucional Europeo para exhibir su vocación europeísta frente a la línea atlantista seguida por el PP. Con ello los socialistas consiguieron, por un lado, desvirtuar el debate real sobre el contenido del Tratado, y por otro, acomplejar al principal partido de la oposición, que aunque veía con buenos ojos el Tratado, era consciente de que el voto afirmativo suponía un respaldo a la política exterior de Zapatero.

Una vez ganado el referéndum del Tratado por goleada, el PSOE puso en marcha su particular y ambiciosa ’segunda transición’ mediante la cual pretendía modificar las relaciones entre el Estado y algunas Comunidades Autónomas por medio de la aprobación de nuevos estatutos de autonomía. Así, en 2005 comenzó un eterno debate sobre el Estatut de Catalunya que erosionó la imagen del gobierno Zapatero. Esto se tradujo en un vuelco en las encuestas que ahora situaban al PP por delante del PSOE en intención de voto. El entuerto se resolvió con un pacto PSOE-CiU que, aunque dio carpetazo al Estatut, levantó ampollas en el gobierno catalán comandado por el PSC. Se desvistió a un santo catalán para vestir a otro estatal.

En medio de la trifulca estatutaria, ETA declaró un alto el fuego permanente. Zapatero, consciente de la oportunidad que le brindaba la Historia, reconfiguró el plantel de ministros designando al más hábil de sus fontaneros, Rubalcaba, como Ministro de Interior y máximo responsable del Gobierno en la gestión del proceso de paz. Así las cosas, la posibilidad del fin definitivo de la violencia etarra alimentó las ilusiones de gran parte de la población que, conforme pasaron las semanas en paz, volvió a depositar su confianza en Zapatero. Fueron momentos tan dulces como tensos para el Gobierno socialista: de un lado, la posibilidad de lograr la paz se convertiría en una credencial electoral, de otro, el fracaso de las negociaciones sería difícil de explicar a la población ante la arremetida de la derecha.

La tibieza política de los socialistas provocó que a mediados de verano de 2006 el proceso de paz diese síntomas de estancamiento. Pero fue el macabro instinto de supervivencia de la banda de delincuentes ETA el que hizo estallar las esperanzas de paz la ciudadanía un día antes de fin de año de 2006. Dos muertos, final del proceso, duro golpe al gobierno y júbilo maquillado en el PP.

En el transcurso del invierno y de la primavera de 2007, el Gobierno socialista resistió las envestidas más feroces del PP, que calificaba a Zapatero de traidor de las víctimas del terrorismo por haber mantenido conversaciones con ETA durante el alto el fuego permanente. Las críticas al Ejecutivo culminaron en el Debate sobre el Estado de la Nación, cuando Mariano Rajoy pidió la convocatoria de elecciones anticipadas. Lejos de amilanarse, Zapatero respondió al PP un día después de la finalización del Debate con una remodelación de su Gobierno que afectó a cuatro ministerios. Además, en esos mismos días, el ejecutivo aprovechó para lanzar una propuesta que abrió la precampaña electoral y dejó en fuera de juego al principal partido de la oposición: el llamado ‘cheque bebé’.

Desde septiembre a esta parte, el Gobierno nos ha servido sus propuestas adornadas por un castillo de fuegos de artificio progre orientado a cautivar a las masas. Con un estilo recuperado de la casposa campaña propagandística del Ministerio de Trabajo que encabezó Zaplana, el Ejecutivo socialista ha taladrado a diario tanto el oído del pueblo como las arcas públicas con la promoción de su gestión en la Administración del Estado. Aun hoy, una voz en off de tono grave y paternal pronuncia la célebre sentencia a modo de epílogo que sienta cátedra: ‘Gobierno de España’. Lástima que el traspiés socialista en los socavones de las obras del AVE en Barcelona no haya merecido un anuncio de asunción de responsabilidades firmado con la recurrente muletilla.

La renta de emancipación promovida el Ministerio de Vivienda ha sido una de las medidas mediáticas estrella de la última etapa de la legislatura. Al margen de los problemas personales que pueda solucionar esta ayuda de 210 € que ofrece el Gobierno, la puesta en marcha de la renta de emancipación a tres meses de las elecciones ha supuesto otro golpe de efecto del PSOE para ganarse la simpatía del sector de población beneficiario: los jóvenes.

Pero lo último ha sido el inicio de los trámites judiciales para evitar que se presenten candidaturas abertzales a las próximas elecciones de marzo. El proceso bautizado como ‘ilegalización express’ de Acción Nacionalista Vasca (ANV) y del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) simboliza el propósito de enmienda de Zapatero tras reconocer que se equivocó al confiar en el proceso de paz.

Aunque el juicio sobre la bondad de fondo de las leyes, decretos y directivas mencionadas es una cuestión subjetiva, lo que no tiene discusión es que la forma en que el Gobierno PSOE ha obrado políticamente durante toda la legislatura ha estado determinada por criterios efectistas. La política pedagógica ha cedido terreno frente a la política mediática, mucho más efectiva por su poder conmovedor. Con este panorama, habrá que asegurarse mantener la cabeza fría para no caer en el engaño emocional de tintes populistas que ofrece la socialdemocracia descafeinada con su ‘efectismo Zapatero’.


A régimen…pero resistiendo

17 Enero, 2008

Si acaso la nochevieja libró a los ministros Solbes y Caldera de atragantarse con las uvas, la publicación de los datos de incremento anual del paro (5′27%), los precios (4′3%) y las hipotecas (5′5%) evitó que escapasen de todo ahogo navideño. El tamaño de las cifras era demasiado grande para liquidarlo de un trago en fechas preelectorales y, desde entonces, a los ministros socialistas se les andan repitiendo los indigestos porcentajes.

Resulta paradójico que el sector al que más ha afectado el desempleo en este último mes haya sido al del la construcción. Por lo que parece, la dieta económica monófaga a base de ladrillo, que aún hoy sigue llenando estómagos agradecidos, ha provocado disfunciones que, a día de hoy, son difíciles de subsanar.

Por un lado, haber fundamentado la dieta en un sólo alimento ha llevado a la economía española a una dependencia excesiva del sector del tocho. Lejos de haber hecho honor a su nombre, la construcción ha contribuido con sus ladridólares y la especulación del suelo al desmantelamiento y la destrucción progresiva de otros sectores de mayor arraigo como la agricultura y la industria.

Por otro lado, la especulación del suelo ha tenido su correlato en el mercado de la vivienda, lo que ha provocado que el precio medio de una casa se haya triplicado en los últimos diez años. A esto se ha unido la asunción de la primacía del derecho a la propiedad privada sobre el derecho a la vivienda por parte de Administración Pública, que ha dejado en el desamparo a una mayoría de la población incapaz de acceder a una vivienda sin colgarse al cuello un yugo hipotecario casi vitalicio.

Asimismo, la fiebre por la construcción residencial ha llevado a la destrucción de numerosos parajes de gran interés medioambiental. Se ha modificado la geografía física y también la humana, lo que ha devenido en la creación de nuevos espacios urbanizados con gran concentración de población de alto nivel de consumo de recursos básicos como el agua.

Este absoluto desequilibrio también ha tenido nefastas consecuencias sociales. La construcción se planteó como una forma de hacer dinero fácil, demasiado atractiva como para que se resistiesen muchos estudiantes de clase obrera. Así, hubo compañeros que, seguramente confundidos por la tentación y empujados por sus ilusiones, cambiaron el instituto por la obra y con ello ahogaron casi todas sus posibilidades de obtener un título académico que les abriese más oportunidades laborales en un futuro.

La economía se ha empachado de ladrillos. La dieta abusiva prescrita por los grandes economistas del sistema da síntomas de colapso: la riqueza se ha concentrado en pocas y ambiciosas manos y la clase trabajadora empieza a tener dificultades para acceder al mismo bien que produce masivamente. Se ha roto la sacrosanta ley de la oferta y la demanda. Pero en esta, como en cualquier otra situación, el patrón no está sometiendo a régimen su economía particular sino que está reduciendo la actividad de su empresa a la vez que finiquita a parte de sus trabajadores que, en muchos casos, son mano de obra no cualificada.

En estas circunstancias, al borde de la crisis, no se puede esperar que de la pelea mediática preelectoral entre socialistas y populares salgan propuestas que reviertan la situación económica en beneficio de la mayoría: los trabajadores. Las rebajas del IRPF y del impuesto de sociedades, así como la supresión del impuesto de patrimonio, son las premisas de la dieta que llenará las mismas bocas llenas. Los demás, a régimen…pero resistiendo.

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Este artículo fue publicado en la edición Vega Baja del diario Información el jueves 24 de enero de 2008.

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