Estaba concentrado en los trabajos académicos. Hay cosas más divertidas, sí, pero eso era lo que tocaba ahora. Por eso tenía este espacio tan abandonado, tan lleno de polvo.
Pero el periodo de evaluación ha terminado y he vuelto. Y ahora que dispongo de tiempo para leer y escribir todo lo que me venga en gana espero recuperar la regularidad en la publicación de posts.
De momento os dejo aquí un enlace a un interesante artículo de Naomi Klein que publica hoy el diario La Vanguardia (sí, sí, no me he equivocado: La Vanguardia). En esta ocasión la autora de No Logo y La Doctrina del shock comenta varias experiencias recientes de ocupación de fábricas por parte de trabajadoras y trabajadores en Europa y América. Todo ello bajo el sugerente título ¿Por qué no despedir al patrón?. Echadle un vistazo y ya me contaréis.
8 Septiembre, 2009 a las 10:47 am |
Si todo es una contradicción, todo es confuso. Todo es nuevo y extraño. Vas caminando mientras el viento te golpea, no sabes que pensar. Que hacer. Porque sabes que todo lo has perdido. Tus sueños se han espirado. Y le ruegas a tu único apoyo “¿Y qué será de mi, Señor? Si todo lo que he amado me lo has quitado.” Y recuerdas su rostro, pálido, en aquellas tardes de invierno. Y el cigarro que se sostenía entre sus carnosos labios. Pero solo son recuerdos lo que te quedan, porque su corazón ya no… late.
No se porqué escribo esto aquí.
18 Octubre, 2009 a las 2:27 am |
Hace tiempo que debí contestar a tu comentario.
No dejes de escribir poesía.
Muchas gracias por visitar mi descuidado blog.