Lo escuché una noche de otoño, en una vieja sala de cine convertida en teatrito para la ocasión. Él, sentado en una mecedora de rejilla, recitaba sus poemas con entonación melancólica y grave, mientras Daniel Viglietti dejaba escapar una leve melodía entre las cuerdas de su guitarra. Luego, el músico cantaba con voz canosa versos de otro tiempo, de amores y revoluciones.
Aquella noche volví caminando a la residencia de estudiantes en la que vivía. Durante la hora y media que tardé llegar una certera chispa de ingenio de Mario no paró de hacerme cosquillas en la memoria:
Si a uno
le dan
palos de ciego
la única
respuesta eficaz
es dar
palos de vidente.
Contraofensiva, Mario Benedetti
Etiquetas: Poesía
15 Junio, 2009 a las 12:22 pm |
Oye, me puedes hacer un favor? Tengo que redactar para la facultad algo sobre la democracia…y me gustaría tu ayuda…me escribes y te explico??
beatrizmartinezjulia@hotmail.com
Un besote
2 Octubre, 2009 a las 3:51 pm |
Cómo me gusta Benedetii!
Manué, que me he hecho un blog, a ver cuánto tardo en cansarme, q no tengo constancia de esa
este es:
http://siempreunlio.blogspot.com/
nos vemosss
18 Octubre, 2009 a las 2:30 am |
Hey Rebe!
Muy chulo tu blog.
Lo de la continuidad es lo más complicado. Mírame a mi, que llevo 4 meses sin escribir nada.
Un abrazo